8 Mar
26 Jul
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Pablo Neruda
24 May
Qué tus labios no volveré a besar,
porque ese amor que me brindabas
lo acabaste de enterrar.
Porque buscaste en otros brazos
la comprensión que yo no te supe dar.
Yo te ofrecía mis besos y caricias blancas
y escogiste:
Otras; ya experimentadas
Otras; que te saben moldear
Otras; que no te aman de verdad.
Hoy sé que te debo olvidar
porque sino lo hago, sufriré cada vez más,
mi corazón ya no sentirá,
ya no amará.
…como algún día, asi te amo,
…como algún día, asi sufrió.
20 May
Una tormenta se ha desatado en un templado lugar,
una mujer de pie se encuentra, mirando la inmensidad.
Las horas pasan y las gotas saladas van recorriéndola
hasta hacerla temblar.
El viento agita sus cabellos en distintas direcciones,
ella no se mueve, quieta está, pero una tormenta
en su interior se ha desatado ya.
Las horas trascurren, el tiempo ha pasado y la mujer yace sentada,
cansada de divisar y no verlo regresar.
Las manecillas del reloj marcan la hora: La tormenta en tí, Acabo al fin.
30 Mar
Me quite los zapatos para andar sobre las brasas,
Me quite la piel para estrecharte,
Me quite el cuerpo para amarte,
Me quite el alma para ser tú.